LA MERCED Y PERENÉ, grandes experiencias en un clima acogedor..!

Pasantia a la Selva Central

El camino de  Tarma hacia La Merced es ondulado y a través de la ventana del carro se puede observar lo inhóspito de las verdes montañas y las exuberantes pampas que la adornan, dado que aun es miércoles por la noche no se puede apreciar bien los sugerentes escenarios naturales que trae el camino hacia Chanchamayo.

Aproximadamente después de 2 horas de viaje, llegamos a San Ramón, conocida también como “La puerta de Oro de la Selva Central”, allí inesperadamente recibimos la acogida de un grupo de Ashánincas que con su típica danza nos daban la bienvenida, acto después fuimos invitados al local de la Administración Local de Aguas de Perené, donde previo acto protocolar de bienvenida por parte del administrador, el Ing. Carlos Julio Taipe García y el presidente de la Junta de Usuarios de Perené, el señor Amador Quispe Villalba, nos ilustraron a detalle como la confluencia de los ríos Tarma y Tulumayo da vida al gran río Chanchamayo, principal sustento hídrico de la agricultura de la región, a su vez este río se une, kilómetros abajo con el río Paucartambo en la comunidad nativa Pampamichi, originando de esta forma el majestuoso Perené.


Dormir en La Merced, principal ciudad de la provincia de Chanchamayo, es algo sumamente agradable por su excelente clima tropical, más aún porque lo hicimos en el decoroso Tropical Hotel de excelente ubicación e infraestructura, justamente creo que fue por esta razón que ya siendo jueves 06 de octubre al promediar las 9:00 am todos nosotros tuvimos la total disposición y  expectativa  de iniciar el recorrido.

Fue así que aproximadamente 15 minutos después llegamos al HIGHLAND COFFEE, empresa que acopia, procesa y exporta café, trabaja directamente con 16 asociaciones de productores agrupando a un promedio de 1750 agricultores orgánicos debidamente certificados, justamente un representante de esta empresa nos comentaba que se exporta alrededor de 46 variedades de productos a mercados de toda Europa y Norteamérica siendo el café, los licores exóticos, las mermeladas y el cacao los productos con mayor demanda, además nos señalo que contaban con un deshidratador solar que les permite conservar su materia prima en buen estado.

Al promediar las 11 de la mañana llegamos a la comunidad nativa de Pampamichi, minutos antes hicimos una parada en falso en el camino, esta sirvió para que algunos se tomen unas fotos con los arboles de coco y sobre todo observar una exótica planta con forma de órgano reproductor masculino cuya particularidad era más risible que impresionante, ya en la comunidad misma, las cabañas de madera, construidas sobre una plataforma elevada sostenida por cuatro troncos, arquitectura que supongo, evita las inundaciones por las lluvias torrenciales típicas de la selva, nos daban la bienvenida a la pequeña y acogedora comunidad Asháninca.
Una particularidad de esta comunidad, la más numerosa etnia amazónica, es vestir a sus visitantes con sus trajes típicos, una especie de túnica de colores oscuros  elaborada de algodón y tocuyo llamada CUSHMA, fue gracioso ver desfilar uno a uno de los compañeros con este traje y la cara pintada, luego el jefe de la tribu nos relato que cada habitante de la comunidad era bilingüe, mantenía sus creencias religiosas y se curaban con plantas medicinales, también se jactaba, con total veracidad,  que podía tener hasta tres mujeres y que por cada matrimonio le regalaban 3 hectáreas, hecho que puso en duda el regreso a Lima a más de uno, sin embargo,  esta vacilación termino al escuchar del propio jefe de la tribu que no se permitían matrimonios con personas que no sean de la tribu, además dando el ejemplo de equidad entre hombre y mujer que existe en esta comunidad, afirmó que las mujeres de la tribu también podían tener hasta tres maridos, hecho que hizo que le lanzaran la pregunta sobre la ubicación de su otra esposa, cuya respuesta de ¡No sé..! Hizo deducir en voz alta al curioso que la mujer andaba con su otro marido, hecho que puso nervioso al jefe Asháninca obligándolo a mandar traerla.
El almuerzo de esa tarde tuvo que ser típico es así que las ordenes se dividieron entre Chicharon de Doncella y Asado de Venado, muy deliciosos por cierto, luego de este aperitivo aprovechamos la presencia y cercanía del PUENTE RAITHER, sólida y vistosa construcción de metal que cruza el río Chanchamayo, en ella retrataríamos el momento con sendas fotografías de todo angulo. 

Dentro de unas horas estaríamos en la Ciudad de Perené para visitar a los productores de cultivos cítricos, sistemas de riego tecnificado, etc...




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